No quiero simplificar en exceso cuando hablo de la influencia de las redes sociales en la crisis egipcia. Hay análisis sociopolíticos y otros tan interesantes como el que os presento que matizan y explican el tema en mayor profundidad. Un artículo en New Scientist, en este caso, explica las crisis en los países árabes desde las teorías de la complejidad. La civilización está cerca, a solo cuatro comidas de la barbarie, es la frase que resume el tema, además de la idea de que, una vez que una civilización alcanza determinado nivel de complejidad, la inestabilidad política es inevitable. Parece que se restablece la situación, afortunadamente, porque empezaba a fallar el suministro de harina, de pan, las jerarquías que, aunque mínimamente, alimentan un país de 80 millones de personas.

Algunos datos curiosos más en el artículo, algunos patrones interpretables en la complejidad: cuando en un país hay que gastar más de un tercio de los sueldos solamente en comer, la revolución o la crisis están servidas.

Se trata, al final, de crear territorios desde la honestidad y no desde la corrupción. Como reza un comentario en el artículo de NS, ingenieros y científicos en lugar de políticos corruptos deberían ser los responsables de reconstruir el territorio.


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